Alberto Martínez: "Creo que es el mejor disco que hemos hecho hasta ahora"
- Carlos García Rodríguez
- 12 oct 2022
- 4 Min. de lectura
"Si no lo fuera no tendría mucho sentido seguir haciendo discos, queremos siempre hacer cosas distintas"
"Imaginaciones". Así se llama el nuevo álbum de la banda madrileña Whisky Caravan, una agrupación sin ataduras y, lo que es más importante, sin miedo. Sin miedo a probar, a innovar y a superarse. Alberto Martínez, guitarrista de la formación, es consciente de la evolución que ha sentido desde que se unió a la banda y tiene claro que ese afán de superación es algo por lo que merece la pena seguir. Para él, es fundamental no ponerse límites y bajo esa premisa ha trabajado durante tanto tiempo para, por fin, poder presentar este nuevo trabajo.
¿Cómo fue tu inicio con la banda?
Yo empecé con la banda en “Lo que nunca encontraré”. Empecé con ellos porque yo había ido a algunos conciertos como apoyo y, cuando ellos estaban preparando este, que era su segundo disco de estudio, ya empecé a meter segundas guitarras y algunos solos, y grabé con ellos varios temas, no todo el disco. Ese fue mi primer disco con ellos y como Manu, el anterior guitarrista, justo dejó la banda pues ya me quedé con ellos. Así que al final soy el guitarrista que más tiempo lleva en la banda.

¿Cómo ha sido la evolución a nivel de grupo desde tus inicios hasta ahora, con “Imaginaciones”?
La evolución, sobre todo, en lo que yo he notado, es que está todo mucho más asentado. Ya nos conocemos muy bien entre nosotros, entonces el estilo es mucho más natural, fluye de otra manera, no hay que darle tantas vueltas a las cosas como le dábamos antes. Antes siempre estábamos buscando y ahora es todo más natural. Todo fluye más. En el aspecto musical siempre intentamos hacer cosas diferentes, no nos gusta repetirnos. No he llegado a analizar si hemos evolucionado o involucionado, y la verdad es que me preocupa poco.
¿Y a nivel personal?
Lo he notado muchísimo en el sentido de que estamos más cómodos todos en la banda. Cada uno tiene su sitio. Entonces estás más hecho a tu puesto, sabes tu labor, ya no tienes miedo a probar cosas nuevas porque sabes si van a encajar o no casi antes de probarlas… Está todo más en su sitio. Y claro, también desde entonces hasta ahora pues he aprendido mogollón, a base de tocar con gente muy buena. Mis compañeros son muy buenos y al final se aprende muchísimo.
Hemos recibido pistas de lo que puede ser el álbum, con nada menos que cuatro sencillos, pero ¿qué dirías tú que se puede esperar de este nuevo trabajo?
Yo creo que este disco tiene como un punto quizá más optimista que los anteriores. A lo mejor también más rockero, pero eso es un punto de vista que puede variar según quién lo diga. Sí que veo que son canciones más frescas, distintas, más cañeras, aunque también tenemos nuestras baladas y nuestros medios tiempos, pero sobre todo tampoco es que le demos muchas vueltas al concepto del disco. Lo que nos gusta es hacer algo distinto, pero sin darle muchas vueltas, que sea natural y una cosa honesta. Estoy seguro de que es el mejor disco que hemos hecho hasta ahora, y si no lo fuera no tendría mucho sentido seguir sacando disco. Y además en este caso no hemos descartado ningún tema, son catorce y no hemos descartado ninguno. Están todos.
¿Dónde está el germen, el origen, lo que hizo nacer este nuevo álbum?
Supongo que el mismo germen que el resto. Nos gusta hacer canciones, pero es que necesitamos hacerlas. Si ha pasado mucho tiempo sin que hayamos hecho cosas, nos sentimos fatal. El cuerpo nos lo pide. Es como una necesidad, es un proceso muy natural. Es como una especie de terapia para la vida. Creo que siempre ha sido así en esta banda, es una cosa que va surgiendo.
¿Para ti qué es lo más importante a la hora de ofrecer un concierto?
Partimos de la base de para mí lo más importante en la música es el directo. A mí personalmente lo que me gusta de un concierto, independientemente del estilo, es que tenga un punto de frescura, de caos y un poco de verdad, de honestidad. Es verdad que hay que prepararlos bien, que cuando vas a un concierto esperas un show medido y que tenga un sentido, pero últimamente he notado que muchos artistas contemporáneos están haciendo shows muy teatralizados, muy cerrados, y eso me deja muy frío. Yo de un directo, tanto si soy espectador como si soy músico, espero que haya un diálogo continuo con el público, que haya un punto de caos, de no saber lo que puede pasar. Quiero que haya una improvisación, que haya un repertorio, pero que nunca sea el mismo, que puedan variar las canciones en mitad del concierto, que el show esté vivo.
¿Cuáles son tus objetivos más próximos?
Dar conciertos. Ni más ni menos que eso. Dar conciertos y tocar. Lo que siempre queremos y el sentido que tiene siempre hacer canciones es tocar. No estamos a gusto sacando un disco y quedándonos en casa. Hay que salir a tocar y da igual dónde.
¿Qué le dirías a alguien que tiene pensado lanzarse a aprender a tocar un instrumento, o incluso montar su propia banda?
Es muy difícil. Que tenga paciencia. Si quiere aprender a tocar, que no se obsesione. Se puede aprender a tocar sin machacarse. También es fundamental que escuche todo tipo de música y que toque con gente. Cuando uno toca solo, no se aprende a tocar bien. Hay muchísima diferencia de tocar tú solo a tocar con gente. He conocido a gente que ha estado mucho tiempo practicando y estudiando y toca superbién, pero no ha tocado nunca con nadie. Y cuando lo sueltas con gente a tocar, es incapaz de seguir, de escuchar… Para tocar tienes que escucharte a ti, pero también escuchar a los demás. Sobre todo es eso, paciencia y escuchar de todo, porque de todo se puede aprender.




Comentarios